El Gobierno nacional salió a reconocer ayer que hay algunos incrementos de precios, pero rápidamente culpó a los empresarios. Así lo planteó el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien consideró que "acusar al Gobierno de ser el que aumenta los precios, es un sinsentido". Aseveró que "si hay algo que precisamente ha hecho" la gestión kirchnerista "es defender los bolsillos de los trabajadores", consigna la agencia DyN.
Tras la polémica desatada por los dichos del ministro de Economía Amado Boudou acerca de que la inflación es una preocupación de la clase media-alta, Randazzo fue el primer funcionario en admitir que "hay algunos aumentos de precios que no hay dudas que afectan los bolsillos de todos los trabajadores", y sostuvo que "hay que tratar de solucionarlo, ir al meollo de la cuestión, plantearnos por qué aumentan esos precios". Sin embargo, juzgó: "hay una actitud, quiero decirlo con mucho respeto, de parte del empresariado que rápidamente apela al incremento de precios en vez de aumentar la oferta y los servicios". En tanto, el secretario de Política Económica, Roberto Feletti, negó que haya una espiral inflacionaria y avaló las declaraciones de Boudou. "Fue muy claro cuando habló de la segmentación del consumo, porque hay segmentación de ingresos. No es lo mismo el consumo estándar que el más sofisticado que hay en grandes ciudades como la de Buenos Aires", reflexionó.